En 2010, después de la última reunión con el Comité de Dirección del pequeño despacho profesional que preside, Ignacio Valduérteles se había quedado preocupado, ya que pensaba que los otros socios, más jóvenes que él, no terminaban de entender determinados aspectos de su visión estratégica del negocio. Estaba especialmente preocupado por la falta de entendimiento del papel estratégico que jugaban la comunicación y la formación en el modelo de negocio de la empresa. Esta situación había hecho necesario que Ignacio se planteara cuáles debían ser los siguientes pasos que debía dar IVB, analizando lo que podía deparar el futuro.