Freepik, empresa española líder mundial en bancos de imágenes y recursos gráficos, enfrenta un cambio de paradigma con la irrupción de la inteligencia artificial generativa. El caso plantea el dilema estratégico de cómo integrar IA en su modelo de negocio sin erosionar sus ingresos por suscripción ni perder su esencia como plataforma creativa. A través de tres posibles escenarios —desarrollar, comprar o asociarse— se analizan costes, oportunidades, riesgos, y el nuevo equilibrio entre creatividad humana y automatización.