En 2021, el cava español se descolgaba en el boom de los espumosos de sus dos grandes competidores: el prosecco italiano y el champán francés. Los productores de cava elevaban el volumen de exportaciones a costa de vender más barato y perder facturación, mientras sus competidores italianos y franceses aprovechaban el tirón de la demanda. Entre 2017 y 2021, el sector del cava había perdido 4,1 millones de euros de facturación, una mengua del negocio del 1,1%. Paralelamente, las ventas del prosecco se habían disparado un 56,7%, y el glamuroso champán francés había hinchado su facturación un 17,2%. Ante esta situación sectorial, Vallformosa se plantea como cambiar el paradigma imperante en el sector a través de la creación de un ecosistema sostenible.