Ádivin es una pequeña empresa de venta de banderas textiles nacida en 2004. Servía producto a todo tipo de clientes, pero estaba muy vinculada a las empresas de promoción inmobiliaria. Poco a poco crecen sus ventas, ayudada del tirón inmobiliario que se generó en la Costa del Sol. Más adelante deciden integrar su cadena de valor convirtiéndose en fabricantes. En 3 años, coincidentes con el inicio de la crisis inmobiliaria del 2008, sus ventas caen casi un 60%. Necesitan reidentificar a su “verdadero” cliente e iniciar la digitalizarse completa, para volver a la senda del crecimiento en facturación a partir del año 2013. También ayuda a entender cómo se generan y compiten las empresas low cost.