Bajo la iniciativa corporativa Nestlé Continuous Excellence, la Fábrica de La Penilla había transformado su forma de trabajar en la línea de tabletas de chocolate. La mejora en eficiencia, flexibilidad y tiempo de respuesta eran evidentes, pero lo más importante había sido el cambio en la forma de trabajar y el cambio cultural que había supuesto la transformación. El caso describe el proceso de transformación y permite, por un lado, aprender de la experiencia de Nestlé y, por otro, mantener un profundo debate sobre la transformación operativa y las herramientas que lo faliclitan (por ejemplo, en este caso, Lean).