Se propone la formalización de un Acuerdo-Programa entre la Propiedad y la Dirección de las
Empresas, en el que se establezcan los compromisos mutuos, para mejor articular las relaciones
entre ambas instancias. Las perspectiva subyacente es que la Propiedad no debería abdicar de
sus responsabilidades de orientación y control sobre la Dirección.