Se analiza la aparición de la Dirección como tarea diferenciada del ejercicio de la propiedad y el reparto de papeles en la cúpula ejecutiva de la entidad; planteando la conveniencia de establecer una distinción entre la Presidencia y la Consejería-Delegada como fórmula de «gobierno limitado». Tras desarrollar los cuatro asuntos dedicados a perfilar la figura de la Presidencia, se muestra como ejemplo el reparto formal de tareas y responsabilidades entre el Consejo de Administración , la Presidencia y el CEO en Nestlé.