En enero de 2025, los agricultores de la comarca del Almanzora veían comprometido el futuro de las más de 36.000 hectáreas de cultivos que dependían de un suministro de agua incierto y de infraestructuras desgastadas. La Junta Central de Usuarios del Valle de Almanzora (JCUVA) y Aguas de Almanzora S.A., constituida por los propios regantes, tienen que tomar decisiones añadidas a las ya históricas de impulsar trasvases como el Tajo-Segura, el Negratín-Almanzora, la inversión en plantas desaladoras o la cesión de derechos de agua. Mantener los cultivos es crítico ante los mercados internacionales, el reto del relevo generacional y los cambios sociales que están transformando la comarca.