Ruth –hija de empresario– siente que siempre ha habido “un plan oculto” para que ella sucediese a su padre en la dirección de la empresa familiar. A pesar de que sus estudios la orientaban por otros caminos profesionales, termina por incorporarse a la empresa, sin una responsabilidad específica, ni un plan de desarrollo profesional. En esas circunstancias no tardan en surgir las tensiones con su padre por una parte y con el equipo directivo por otra.
El caso relata los hechos que, a lo largo de 19 años, permiten a Ruth asumir con éxito la dirección de Taisi y plantearse qué pasos debe dar para completar la sucesión en la propiedad y el gobierno de la empresa.