El caso describe la concepción, creación e implementación de un proyecto que busca poner al dato en el centro, midiendo el desempeño real de toda la organización. El proyecto se desarrolla desde dentro de la organización y se busca implicar a todo el mundo y que se acepte trabajar con indicadores como un método de avance, no de control. Pero no está exento de dificultades. Cuando la fase uno se termina después de 18 meses de intenso esfuerzo, hay unas cuantas incógnitas sobre la mesa. El cambio en la dirección general no hará más que incrementar las incertidumbres sobre el futuro.