Forn del Túria, empresa familiar valenciana dedicada a productos panificados para el canal profesional, atravesaba una situación crítica en su línea de pan precocido, envasado y congelado. Aunque la demanda era sólida y las gamas integral y premium habían ganado peso, la sección acumulaba semanas de resultados negativos. En ese contexto, David, responsable de operaciones, debía decidir qué fabricar y con qué criterio para devolver rentabilidad inmediata a la línea y plantear medidas de mejora a medio plazo.